Nueva mentalidad

20 enero, 2016 | 10:54 AM | Imprimir

A pesar de que es el primer paso, no es suficiente con simpleza poner nuestra confianza en Cristo. Debemos, y es un proceso, aprender a pensar cristianamente. La mayoría de la gente, tristemente, ni siquiera se da cuenta que ha renunciado a su herencia legítima: una mente sana, en pleno uso de sus facultades –“y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”. Juan 8:32.
1. No hay cristianismo sin conversión
Lo humano es anhelar a Dios y al mismo tiempo rechazarlo. Incluso buenos cristianos ordenan sus vidas de tal modo que Dios tenga un papel muy limitado.
Jesús atacó frontalmente esta actitud:
“¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! – anunciaba- ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia”. Marcos 1:15. Arrepentirse, reclama un profundo cambio de corazón y conducta. Es conversión, es decir ‘movimiento en media vuelta’ hacia Dios.

En griego metanoia, cambio de mentalidad, transformación profunda, rendición incondicional a Dios, con la firme determinación de cumplir en todo Su Voluntad. Jesús, que nos llama constantemente a esta nueva mentalidad, hace de ella la condición para nuestra fe en El y para ser discípulos suyos.

2. Encerrados en una cárcel mental, en un “Egipto” imaginario
La trágica inutilidad de millones de “cristianos” es su misma mentalidad de esclavos, dando rienda suelta a pensamientos contrarios a la Palabra, negativos, de temor, fracaso, enfermedad, pobreza, etc.

Cuanta paz, progreso y bienestar se logran cuando aprendemos a dirigir disciplinadamente nuestra mente y a pensar inteligentemente los pensamientos de Dios: “Pues yo sé los planes (pensamientos) que tengo para ustedes –dice el Señor- son planes (pensamientos) para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza”. Jeremías 29:11.

3. El secreto de una vida plena: Cambio de mentalidad
“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta”. Romanos 12:2.

Dios quiere transformarnos en personas nuevas por completo, que cambiemos de la derrota a la victoria, del desánimo a la fortaleza, de la esclavitud a la libertad. Dios quiere que pensemos y nos veamos como El piensa y nos ve. Con nueva mentalidad seremos, haremos y tendremos lo que Dios ha soñado para nosotros desde siempre.

La nueva mentalidad es un proceso continuo, la lectura, la meditación, la memorización y práctica de la Palabra hará que nuestra mentalidad se parezca cada vez más a la de nuestro Dios. Esto es ser discípulos.

Todo pensamiento sostenido se materializa. Todo pensamiento acariciado y cultivado tarde o temprano se hará visible. Todo lo creado primero fue pensado en la mente de alguien.

En resumen, somos lo que pensamos y los pensamientos nos han llevado a donde estamos.
“Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza”. Filipenses 4:8.
“Somos humanos, pero no luchamos como lo hacen los humanos. Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos. Destruimos todo obstáculo de arrogancia que impide que la gente conozca a Dios. Capturamos los pensamientos rebeldes y enseñamos a las personas a obedecer a Cristo”. 2 Corintios 10:3-5.

Feliz 2016, Año de la Nueva Mentalidad

por Evelio Reyes

Opinión Pastor Evelio Reyes

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