Uber

25 julio, 2016 | 7:47 AM | Imprimir

Por Roberto C. Ordóñez

Los anglófilos y germanófilos saben bien que la palabra “uber” (muy poco usada) es un superlativo que significa lo mejor; lo último; lo que está de moda, etc. En el caso del título es el nombre de la compañía Uber Tecnologhies Inc., fundada en marzo de 2009 por dos amigos, Garret Camp, canadiense y Travis Kalanicck, gringo posiblemente de origen polaco, en la ciudad de San Francisco que usando tecnología de punta inventaron una aplicación para ser usada en los teléfonos móviles y otros artilugios electrónicos inteligentes.

Mediante la aplicación, cuya instalación es gratuita, el usuario puede solicitar los servicios de un automóvil para dirigirse donde quiera. Al abrir la aplicación puede ver en la pantalla los automóviles disponibles en el área más cercana a su domicilio o al lugar donde está el interesado.

Si quiere dirigirse a un aeropuerto o a cualquier otro lugar, la aplicación le presenta una serie de opciones de automóviles particulares disponibles, desde sencillos modestos pero nuevecitos; hasta Uber X; Uber XL y el Uber Black, que es el mejor y más caro, por supuesto.

La aplicación le dice el precio por kilómetro y por tiempo de cada uno de los modelos elegidos, el cual puede compartir con otros usuarios. El automóvil seleccionado estará en su puerta en cinco minutos, limpio y generalmente conducido por su dueño también aseado y bien presentado. Para pagar no se pueden usar tarjetas de crédito, de débito, cheques y menos efectivo. Solo pueden hacerse pagos mediante la misma aplicación. El servicio es más caro pero el transporte es más seguro.

Para afiliarse a Uber, los dueños de los automóviles son sometidos a un análisis previo por los dueños de la empresa. Deben indicar el modelo, año y estado general de los automóviles, así como antecedentes, experiencia y muchos otros datos de los conductores a fin de brindar un servicio limpio y seguro.

Los inventores y dueños de la aplicación no tienen ni un carro, ni un chofer y muchos menos talleres de mantenimiento.

¿Cuál es el negocio de estos emprendedores? Del valor pagado por cada pasajero, ellos reciben un 20 por ciento y no se les va chancho con mazorca porque el pago lo reciben mediante la aplicación y ellos remiten al dueño de automóvil el 80 por ciento restante.

En unos cuantos años, los programadores, inventores o emprendedores, como queramos llamarlos, se han hecho millonarios y operan a nivel mundial (hasta 2010 en 45 países y 211 ciudades). Actualmente esos números seguramente han aumentado varias veces. Como en todos los negocios, los dueños de Uber ya tienen competencia. Una compañía llamada Lift ofrece los mismos servicios, lo cual es mejor para los usuarios porque posiblemente bajarán los precios.

En todas partes que opera Uber hay protestas de los taxistas. En Buenos Aires paralizaron el tránsito vehicular por varias horas, pero de nada sirvió. El servicio sigue operando. En México y en Costa Rica ocurrió lo mismo, pues los taxistas lo consideran una competencia desleal que además crea desempleo.

Por el otro lado, los defensores de Uber argumentan que descongestiona las ciudades al disminuir el número de taxis, especialmente de los que andan roleteando por la calles como aquí en Tegucigalpa y proporcionan un ingreso extraordinario a los propietarios de los automóviles. Al disminuir el número de taxis también disminuye la contaminación del ambiente con las emisiones de gases tóxicos.

Más temprano que tarde Uber llegará aquí y entonces se armará la de troya.

Taxistas, buseros, mototaxistas, rapiditos brujos y con licencia de corso para hacer pillerías en nuestras estrecha callejuelas, se harán un nudo para hacerle la vida imposible a Uber y a todos nosotros que no tenemos vela en el entierro.

Paralizarán el tránsito vehicular; pedirán la renuncia de funcionarios; mancharán paredes y si se les unen los revoltosos de LIBRE, lo cual es seguro, también destruirán propiedades públicas y privadas.

Nota: Como creo que muchos lectores igual que yo no saben mucho sobre este tema, me rebusqué preguntando a los que saben e investigando por mi cuenta en toda la documentación que pude encontrar para trasladarla a los que quieran saber sobre Uber.

Espero que la información sea de utilidad.

Opinión Roberto Ordoñez

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