Los Juegos Olímpicos de la Antigua Grecia y las olimpiadas modernas

21 agosto, 2016 | 7:45 AM | Imprimir

Por: Armando León Gómez
Químico farmacéutico y profesor de Ecología

En la Antigua Grecia, cuna del espíritu moderno, decía Pericles: “Nuestra Constitución se denomina una democracia porque el poder no está en manos de una minoría sino en las de todo el pueblo. Cuando se trata de decidir sobre disputas particulares todo el mundo es igual ante la ley”.

Así es como Grecia, a través de la cultura greco-romana le trasmitió al mundo occidental, entre otras, el sereno espíritu de ética y valores y la competencia para triunfar o perder con dignidad.

Eso eran los juegos que se organizaban en todas o casi todas las ciudades -estados de la Antigua Grecia, los primeros se realizaron en el año 776 antes de JC., en honor de la nueva generación de divinidades -la familia Olímpica-dioses adorados por los griegos durante la época de oro de su historia.

Competían como individuos no como equipos, cada quien celebraba sus triunfos, -aunque sus respectivas ciudades se vanagloriaban de ellos- todos eran amateurs; las guerras sufrían un impase, incluso hubo un estado que fue multado (Esparta) por violar la tregua. Todas las ciudades organizaban sus juegos, pero los más importantes eran los panhelénicos que se celebraban en Olimpia, que constituía una agrupación de templos, palestras y zonas de entrenamientos.

Los griegos venían de todas las ciudades-estados a pie y como no había casas, levantaban tiendas y dormían a la intemperie.

El público era variado, desde jefes de estado, agentes que vendían alimentos, caballos, golosinas, vino, amuletos, etc. Pero también estos políticos concertaban en ese entorno la paz y las alianzas. No solo era una festividad religiosa sino también una feria. Miles de personas llenaban el estadio para presenciar las competencias de carreras y saltos, lanzamientos de jabalinas y discos, estos últimos eran de piedra y podían llegar a pesar hasta siete kilos.

El hipódromo era colmado de espectadores para presenciar las carreras de caballos y carruajes, los jinetes lo hacían al pelo sin monturas y estribos.

En espacios abiertos, eran las contiendas de lucha y boxeo. A la sombra de árboles del bosque actuaban artistas, músicos y poetas y por las noches los festejos.

El espíritu de competición se puede decir que era de gran ferocidad, el pánkration combinación de lucha y boxeo, se permitía casi todo, puntapiés y estrangulamiento, menos sacar los ojos, morder y quebrar los dedos.

Los que practicaban el salto llevaban grandes pesos en las manos, y les servía para balancearse.

Todos los atletas lucían sus destreza a plena desnudez, porque mostrando sus cuerpos demostraban que estaban en excelente condición física.

Los griegos dejaron escrito para la posteridad: “Somos admirados por los hombres de ahora y lo seremos por los del porvenir”.

Las olimpiadas modernas: Fue el barón Pierre de Coubertin (1863-1937), quien decidió revivirlas, en (1894) inició los trabajos para reunir las diversas naciones del mundo, para realizar las justas atléticas, inspiradas en los ideales de la Antigua Grecia.

La primera olimpiada moderna tuvo como escenario la ciudad de Atenas en (1896).

Los atletas participantes representan a sus respectivos países y ninguno puede ser excluido por motivos políticos, raza o religión. Todos los atletas deben ser amateurs, condición establecida en el llamado juramento olímpico.

Existe un comité Olímpico Internacional, con contraparte en cada país.

Las pruebas comprenden diferentes disciplinas deportivas aprobadas por el comité competente.

Después del partido con Argentina hemos escuchado una vos, sin qué, ni para qué, tratando de denigrar y descalificar a nuestros atletas de la disciplina del fútbol. Esperamos se haga formal protesta ante el comité Olímpico Internacional; máxime, que el ofensor es miembro oficial y figura paradigma del fútbol de aquel país hermano.

Nuestros atletas no son alcanzados por tal dislate, todo lo contrario, educaron y dieron muestras a la juventud con ejemplos del más puro pundonor deportivo.

El adelantado director técnico, Jorge Luis Pinto, dijo que Honduras juega su fútbol autóctono, fuerte y veloz, propio de hombres de temple y que no será cambiado.

¡Felicitaciones a todas y a todos los atletas de las diferentes disciplinas deportivas que nos representan en -Río 2016-! muchas gracias por su gran esfuerzo y espíritu deportivo. -La patria los mira complacida-.

Armando León Gómez Opinión

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