Suerte

3 diciembre, 2016 | 10:14 AM | Imprimir

LUZ ERNESTINA MEJÍA P

-Con la presentación de las planillas a cargos de elección popular por el Partido Nacional y el Partido Liberal ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se concreta una etapa del proceso eleccionario conducente al relevo de autoridades en el 2018.

Lo sobresaliente es la flagrante transgresión constitucional del Presidente de la República y de sus seguidores al ser postulado como precandidato y que no ha sido óbice para que se inicie la “gran fiesta electoral”.

A vista y paciencia de la comunidad internacional, obsecuente con el poder instituido, si lo que hace “parece” legal. Es como desidia tal lo que puede interpretarse, el que el inconformismo ante la precariedad de nuestro estado de derecho y la pérdida de la calidad de la democracia no sea lo suficientemente disuasivo del abuso del poder.

Ni enervante del enojo hacia quienes están obligados, así lo prometieron, a “cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes”. Adormecimiento tal, el de indignos e indignados, a nada bueno puede conducir.

La concentración de poder, el uso del mismo en provecho propio, la represión solapada y la no tanto, la intimidación, junto a la alienación mediática gubernamental, socavan la institucionalidad y si no se enfrentan con civismo, terminará por destruirla.

A pura sugestión mental pretenden que creamos ser favorecidos con un estado de bienestar que solo es real para el mandatario, sus familiares y sus amigos. Cada vez que entierran un joven víctima de la delincuencia creciente, cada rostro juvenil desnaturalizado por la frustración, desmienten a gritos la supuesta buena fortuna de ser conducidos por este gobierno.

No hay tales. Y lo más grave, para ellos, más que para nosotros, es que rehúsan hacer la lectura correcta de lo que sucede alrededor: no están resultando campañas de la oposición las imputaciones que enfrentan gobernantes en otras naciones por haber creído que el poder era para toda la vida y actuar en consecuencia.

Por suerte hay tiempo para rectificar.

*Abogad

Luz Ernestina Mejía Opinión

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