“Encachimbado”

21 febrero, 2017 | 2:22 PM | Imprimir

GASPAR VALLECILLO MOLINA

-Según tuBabel.com, el diccionario de regionalismos latinos más completo del mundo, “encachimbado” es versión de enojado y otros sinónimos vulgares. Vale como lección lingüística.

Es un costumbrismo abusado por ignorantes nada cultos y más de un estudiado inculto. El designado presidencial repite esa palabreja al ser entrevistado sobre casos de corrupción que le atribuyen a él y ahora a un familiar.

Insiste impertinente, explicando sin justificarse, que está cansado de ser mencionado en escándalos durante su función pública y en la gestión de ocho años perdidos como alcalde de Tegucigalpa y últimamente ser vinculado con el criminal saqueo del IHSS, que tiene a pocos delincuentes en parsimonioso juicio, otros juegan escondite y los “cerebros” disfrutan de impunidad.

¡Eso sí encachimba! Aún siendo solo una figura decorativa del actual gobierno, nada justifica su léxico prosaico ­chabacano, trivial, lenguaje burdo y políticamente incorrecto– que lo vulgariza innecesariamente.

Debe ser incómoda su posición, más cuando ha sido señalado desde hace muchos años en otros embrollos como el “pasaportazo”, “gasolinazo”, tráfico gris y el sonado y referente del Trans 450 y ahora del IHSS. Antecedentes.

Por encolerizado procederá contra los que osan poner en duda su honorabilidad personal y familiar. Será una querella interminable, sin precedentes históricos, que sacudirá los cimientos de la desvencijada diosa Temis.

“Iré contra todos… sin guantes, a puño limpio porque así duele más… ya me cansé de poner las dos mejillas… que presenten pruebas” y otros exabruptos propios del emputado imputado que debe primero demostrar que no es corrupto para evitar conjeturas y dudas que lo han tenido en las picota. Pública y privada.

Ha declarado desencachimbado: “Seré el Presidente de Honduras después del segundo período de Juan Orlando… él me lo prometió con un apretón de manos… ya esperé y me toca”.

Su precedente edilicio lo descalifica. Facilito. Asegura que el Trans no tiene ningún señalamiento de corrupción y no hay justificación para que no esté dando servicio. Recomienda al alcalde Asfura: “Si no pueden, pásenlo al Ejecutivo y yo lo manejaré en el próximo gobierno, donde aún seré designado”.

Olvida que un pueblo encachimbado jamás olvida, que su voz es la “voz de Dios” y que vivimos entre corruptos y corruptores. Así de sencillito. Sin ser pedestre, confieso que me indigna lo que hacen mal y dejan de hacer bien no solo ahora, sino desde siempre, sobre todo con los artífices de la corrupción desenfrenada sin castigo.

Es más, todos activan en Libre y demás partidos políticos ofendiendo la memoria que no perdemos los honestos que somos ignorados por la autoridad que por orden de Lobo, otro corrupto confeso, los protege sin disimulo garantizándoles libertad absoluta para desestabilizar nuestra patria que sufre un encachimbamiento colectivo sin respuesta. Jamás un gobernante será encarcelado ni los “cuarenta ladrones” que los acompañan en sus fechorías. Suman y siguen.

Encachimba el empoderamiento de la negación contra evidencia, mentira contra verdad y felonía contra honestidad. Tenemos tantas necesidades y los corruptos ejercen su oficio sin juicio en perjuicio de todos cuando merecemos para creer, un verdadero Estado de derecho que desencachimbe a tanto hipócrita corrupto, “caiga quien caiga”. Porque estamos hartos que nos traten como pendejos, yo también estoy encachimbado.

*drgvallecillo@yahoo.com

Gaspar Vallecillo Molina Opinión

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