A cuatro meses de su inauguración, Canal Seco ya impacta en vida de miles

La construcción de una carretera que conectará el Atlántico con el Pacífico fue un sueño largamente acariciado por los hondureños. Esa obra, conocida como el Canal Seco, pronto será una realidad.

Cuadrillas de la compañía brasileña Queiroz Galvao (Consorcio Goascorán), trabajan en los últimos tramos con el objetivo de entregar el proyecto al gobierno del presidente Juan Orlando Hernández para que lo inaugure a más tardar en mayo.

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La idea era entregarlo en marzo, pero el clima y las tomas de carreteras han atrasado los trabajos.

Con una longitud de 396.61 kilómetros, unirá a los puertos de Amapala y Henecán con el de Puerto Cortés, y es una obra emblemática para el país, pues forma parte del Corredor Logístico que impulsa el presidente Hernández con la visión de colocar a Honduras en la vanguardia de los negocios, el comercio y la inversión.

La inversión ronda cerca de los diez mil millones de lempiras y habrá generado siete mil empleos. La mayoría de los tramos ya están habilitados.

El transportista de carga pesada, Cristian Medina, no oculta su entusiasmo por la pronta inauguración de la obra. “El Canal Seco ya nos está beneficiando en tiempo, en combustible, en nuestra economía y también en nuestra seguridad, porque es una carretera de primer nivel”, dice.

Los beneficios también se ven reflejados en repuestos y llantas –agrega.

“Yo, que circulo todos los días transportando carga, llego ahora más rápido a los lugares. Esto es una gran cosa para todos”, aporta Medina, quien se dedica a esa actividad desde hace cinco años.

Más negocios se activan

Producto de la construcción del Canal Seco, más negocios se han activado, entre ellos, el de don Winsi Cantor que con su vulcanizadora (llantera), lleva recursos para su familia.

“Mucha gente me decía que sería bueno poner una llantera acá. Hoy, veo que es una realidad. Transporte de carga, buses interurbanos y vehículos particulares vienen acá, pues somos el único negocio de este tipo en esta carretera”, detalla Cantor, quien reside en El Tejar, Comayagua.

Germán Palma, del sector de Rancho Grande (también en Comayagua), con su pulpería Jareh, es uno de los muchos comerciantes que han abierto un negocio en ese eje carretero.

“Yo me beneficio con mi negocio pues hay más movimiento de gente, así como de la carretera, pues he colaborado en el área de topografía”, destaca.

Palma agrega que en un 70 por ciento ve el margen de ganancias con su negocio, lo que permite llevar el sustento a su hogar conformado por cuatro personas.

Antonio Sorto, residente en el sector de Lamaní, señala que como carpintero ve que todo es más fácil con esa carretera.

“Ahora todo es beneficio. En mí  negocio lo veo reflejado por qué si ocupo un material y no lo encuentro aquí, me voy para Comayagua y en término de una hora estoy devuelta acá”, indica.

Fuente: sep.gob.hn