Fe de erratas

Arturo Alvarado

Fe de erratas

Fe de erratas: Muchos hondureños tienen una imaginación fértil para denominar, en forma irónica, algunas de nuestras instituciones o situaciones que se presentan dentro del ámbito nacional.

Para el caso, tenemos el Tribunal Superior de Cuentos, la Corte Suprema de la Injusticia, la fe de ratas, los trancazos tributarios o eléctricos, extorsión fiscal, sin cariñito no te atienden, etc., términos que nos indican lo que en el imaginario de las personas representan estas instituciones o situaciones.

En esta ocasión y dado que en el Congreso Nacional hacen un uso frecuente de la misma, comentaremos sobre la famosa fe de erratas.

La palabra errata es originalmente el plural del sustantivo del latín erratum. A mediados del siglo XVII se utilizó como un sustantivo singular, que significa “una lista de errores o correcciones que deben hacerse en un libro o una publicación”.

Es universalmente aceptado que la fe de erratas debe ser utilizada únicamente para corregir pequeños errores en un texto como errores de escritura, de ortografía o de puntuación de una publicación y los cuales son identificados en una página conteniendo la corrección que debe hacerse en cada caso.

En cambio si se detecta un error importante en la forma que se aprobó un tema, o si la redacción es tal que la idea transmitida por la oración es confusa o errónea, este error debe ser corregido dentro del libro o documento, señalando la naturaleza del error y su ubicación dentro del contexto y no mediante una fe de erratas.

Abundando en detalles, la fe de erratas solo debe ser utilizada para corregir errores que han pasado inadvertidos al momento que se hace la revisión o edición, donde el error es netamente ortográfico o de puntuación.

Los errores que no entren dentro de este campo, como por ejemplo la estructura de una oración, el contenido mismo de la publicación o la inexactitud de la misma, no pueden ser corregidos utilizando una fe de erratas.

Para el caso, al publicarse una entrevista, tanto el reportero como el entrevistado, si lo desean, pueden enviar una lista de erratas con el fin de precisar el testimonio mismo.

Sin embargo, no se puede usar una lista de erratas para tratar de cambiar la redacción impresa debido a un cambio de opinión con respecto al testimonio dado.

En el Congreso Nacional la fe de erratas es de uso muy frecuente, pero varias veces ha sido utilizada incorrectamente para modificar un texto aprobado por el pleno, dándole un sentido totalmente diferente o creando nueva legislación.

Como ejemplos tenemos los cuestionamientos sobre leyes como: Ley Marco del Sistema de Protección Social, Ley de Inspección de Trabajo y las recientes Disposiciones Generales del Presupuesto para el Ejercicio Fiscal 2018.

En estricto sentido, el procedimiento correcto es presentar el cambio que se desea hacer al pleno para su aprobación y luego emitir un decreto con la nueva redacción, confor-Los datos se han truncado.

Columnista: Arturo Alvarado Sánchez, Ex Ministro de Finanzas

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