Arturo Alvarado
Fe de erratas

Fomento a la inversión en turismo

Mediante Decreto No.68-2017 se aprobó la denominada Ley de Fomento al
Turismo, la que tiene como propósito incentivar y fomentar la industria turística
en Honduras, en línea con los objetivos del programa Honduras 20/20.
Simultáneamente, queda sin efecto la Ley de Incentivos al Turismo aprobada
mediante Decreto No.314-98, como mecanismo para promover la recuperación
económica del país que había sido tremendamente afectada por el paso del
huracán y tormenta tropical Mitch.
Se podrán acoger a la nueva ley las personas naturales o jurídicas que se
dediquen a servicios y actividades turísticas previamente calificadas por el
Instituto Hondureño de Turismo (IHT). Una vez obtenida esta calificación, la
Secretaría de Finanzas debe autorizar, mediante resolución administrativa, los
beneficios tributarios y fiscales correspondientes.
La ley abarca inversiones para brindar servicios a la industria turística, como
hoteles de todo tamaño, condo-hoteles, alojamiento bajo tiempo compartido y/o
complejos turísticos. Igualmente, centros de convenciones, recintos portuarios
de cruceros, terminales terrestres interurbanas, terminales marítimas de ferry,
servicios recreacionales como campos de golf, marinas, parques temáticos,
centros de buceo. Así como filmación de películas turísticas y culturales, eventos
deportivos y culturales con fines turísticos y otros servicios como operadores de
turismo, transporte aéreo, acuático, turístico, arrendamiento de vehículos.
Los incentivos fiscales incluyen exoneración del impuesto sobre la renta,
impuesto al activo neto y aportación solidaria por un período de quince (15
años); exoneración del impuesto sobre la renta y cualquiera de sus retenciones
sobre los pagos de servicios u honorarios a personas naturales o jurídicas
nacionales o extranjeras hasta por un período de cinco (5) años; exoneración del
pago del impuesto sobre ventas en las compras locales de bienes y servicios por
un período de diez (10) años; exoneración del pago de derechos aduaneros de
importación, impuesto selectivo al consumo y aranceles, en la importación y
compra local de los insumos, bienes, materiales y equipos por un período de diez
(10) años. Las personas naturales o jurídicas que realicen mejoras, ampliaciones,
renovaciones, inversiones complementarias o nuevas inversiones por un monto
igual o mayor al treinta y cinco por ciento (35%) del valor presente neto de la
inversión inicial descontada, también podrán acogerse a los beneficios de la ley.

En adición, se otorgan beneficios a la inversión, como deducir como gasto de la
renta gravable los intereses pagados por financiamientos con garantía
hipotecaria o arrendamiento financiero de inmuebles, por los primeros
doscientos cincuenta (250) salarios mínimos promedio, en zonas del país que el
Estado de Honduras declare como prioritarias para el sector turismo; constituir
fideicomisos de inversión en proyectos inmobiliarios o de infraestructura como
vehículos de inversión vinculados directamente a la actividad turística calificada
por el IHT; y, las inversiones financiadas por aportes de capital de las personas
naturales o jurídicas en una sociedad propietaria o a través de un vehículo de
propósito especial, de un proyecto turístico calificado por el IHT por un monto
igual o mayor al treinta y cinco por ciento (35%) del valor presente neto de la
inversión descontada de dicho proyecto, pueden ser deducidos por los aportantes
de su renta neta gravable del impuesto sobre la renta.
Esperamos que en esta ocasión el sacrificio fiscal que está haciendo el país se vea
recompensado con fuertes inversiones en infraestructura turística, que sirvan
para generar fuentes de empleo y mayor ingreso de divisas al país. Para poder
competir con otros países que tienen iguales o mejores atractivos naturales se
necesita ofrecer seguridad de primera clase, excelente calidad de servicio y otras
entretenciones como oferta amplia de restaurantes, bares, centros de diversión,
tiendas típicas, casinos, que les proporcionen a los visitantes otras actividades
complementarias. Solo el mar o las ruinas mayas no son atractivos suficientes ni
retienen a los visitantes por mucho tiempo.
La ley contempla mecanismos para verificar que los beneficiarios cumplen con
las inversiones en infraestructura y la generación de empleo que han justificado
los beneficios fiscales. Esperemos que esto se aplique en forma estricta y sin
favorecer a nadie.

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Arturo Alvarado

Exministro de Finanzas