¿Qué haría yo con el dinero que se gasta en un día en propaganda electoral?

El otro día, mientras preparaba la celebración de los 40 años de aniversario de la fundación del Proyecto Victoria, y miraba las noticias políticas, me hice en mi mente una simple pregunta: si tuviera todo el dinero que se gastan en un día en propaganda electoral, ¿cuántas vidas podría salvar, y qué podría hacer por la juventud que se pierde? Entonces, comencé a analizar los gastos de todos los partidos políticos, y descubrí algo asombroso. Si tuviera todo ese dinero, de seguro que tendríamos fondos para cubrir por 20 años el presupuesto del Proyecto Victoria, además, podría establecer un centro en la isla de Roatán, invadida de drogas, y otro en La Mosquita, en donde las drogas circulan, como pan caliente, y los enfermos no pueden viajar a Tegucigalpa por carecer de recursos.

¿Cuántos millones gastan los partidos en propaganda impresa, radial y televisiva además de comprar conciencias y votos? Ellos gastan en un día, mucho más del presupuesto del Proyecto Victoria en un año en Tegucigalpa (L. 4,200,000.00). ¿Cuántas vidas podríamos salvar de la muerte con ese dinero? ¿Qué impacto podríamos hacer en nuestra sociedad, invadida por las drogas?

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Tristemente, veremos que al terminar el período electoral, los organismos controladores descubrirán que en tres meses se gastaron muchos millones de dólares, sin incluir lo que le pagan a los que venden el voto. ¿No sería mejor usar todos esos fondos en hacer una propaganda productiva, llevando o ejecutando una labor social en medio de una sociedad tan necesitada? Sería bueno dejar huellas que marquen la diferencia, y aunque no gane las elecciones, dejarán una labor humana de felicidad y ejemplo en aquellos necesitados.

En el aniversario del Proyecto algunos medios me preguntaron; ¿y por qué no vino ningún político, representante del gobierno y aspirantes a puestos públicos? Y mi respuesta fue sencilla, “porque en estos eventos, no se consiguen votos”.

Es triste que no podamos seguir con nuestro proyecto de Educatodos hasta el final, porque dicen que no hay presupuesto en el Ministerio de Educación, y nos hemos endeudado para salir adelante. El año pasado me dijeron que habían aprobado un presupuesto para tal fin, pero ahora no aparece por ningún lado.

Es absurdo que para poder becar a menores, que son remitidos por los juzgados y el DINAF, me pidan liquidar las becas para recibir la ayuda, antes de ejecutar el gasto y la misma. Es absurdo que mendiguemos ayuda para capacitar a jóvenes en rehabilitación, y no tener fondos para poder becar a los que no tienen medios económicos, y proceden de lugares remotos. Mientras, existe un derroche de recursos en propaganda, y muchos programas sociales languidecen por falta de fondos. También es inaceptable que se haga campaña ofendiendo, atacando y señalando a personas públicas sin pruebas, solo para sembrar la división y ganar votos.

Las campañas deben ser ejemplares. Debemos dar ejemplo antes de ser funcionarios. Es menester hacer política ejecutando obras de bien común.

Dejemos que el testimonio y los hechos hablen más que las palabras y la propaganda. La Biblia dice que “por sus frutos los conoceremos”, y esta es el arma que podemos usar para determinar, quiénes son los que nos van a gobernar. No es lo que digan de mí, ni lo bien que quede en la foto, ni las promesas fantásticas que haga, sino las obras que pueda dejar, como legado a la sociedad.

mariofumero@hotmail.com
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Por Mario E. Fumero