En Honduras la gran pasión es el fútbol, pero el que se juega con los pies, no el americano, aunque este cada día cuenta con más adeptos.

Por ello resulta curioso que un catracho sea parte del Salón de la Fama del fútbol americano. Este es el caso de Steven Van Buren, fallecido hace 5 años a los 91 de edad.

Van Buren nació en La Ceiba, Honduras. Sus padres murieron cuando tenía 10 años de edad, y se mudó a New Orleans a vivir con sus abuelos. No pudo quedarse en el equipo de fútbol americano en el segundo año de la preparatoria, pero jugó suficientemente bien en su último año para ganarse una beca en LSU.

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Lideró a los Philadelphia Eagles a títulos de la NFL en 1948 y 1949. El exestelar a nivel colegial de LSU, apodado “Wham-Bam” por su estilo de correr rápido y castigador, se unió a los Eagles en 1944 como recluta de primera ronda. Lideró a la NFL por tierra cuatro veces y finalizó su carrera de ocho campañas con 5,860 yardas por tierra y 77 touchdowns.

El cinco veces elegido All-Pro fue seleccionado como parte del equipo del Aniversario 75 de la NFL en 1994, y fue el primer jugador de los Eagles en ser enaltecido al Salón de la Fama.

“Los he visto a todos: Jim Thorpe, Red Grange, Bronko Nagurski”, dijo Greasy Neale, entrenador de Van Buren con los Eagles, al Philadelphia Daily News en 1957, “pero él [Van Buren] es el más grande”.

El corredor de 6 pies y 1 pulgada de estatura, y 200 libras de peso, sufrió una lesión en la pierna durante el campamento de entrenamiento previo a la campaña del 1952, y se retiró como el líder corredor de la NFL. Los Eagles retiraron más tarde su Nº 15.

“Dentro y fuera del campo, como jugador, líder y hombre, Steve Van Buren representó las mejores características de nuestra ciudad y nuestro deporte”, dijo Jeffrey Lurie, propietario de los Eagles. “Fue un amigo y una inspiración a generaciones de aficionados, y un modelo de lo que debe ser Eagle”.

Van Buren impuso la marca de los Eagles en un partido con 205 yardas terrestres ante los Pittsburgh Steelers en 1949, y es segundo en la historia del club con sus 77 touchdowns. También posee el récord del club por más partidos consecutivos anotando por tierra, con ocho en 1947.

“Miren esos viejos videos y sabrán que Steve Van Buren era algo especial”, dijo el entrenador en jefe de los Eagles, Andy Reid. “Era especial en persona, también, humilde sobre sus propios logros y amable con los demás. Su memoria estará con los aficionados de los Eagles mientras este equipo siga saltando al campo”.

Una de sus jugadas más memorables llegó en el Juego de Campeonato de la NFL de 1948, jugado en medio de una tormenta de nieve en Shibe Park. Anotó el único touchdown del encuentro en una escapada de 5 yardas en el cuarto periodo, y los Eagles derrotaron a los Chicago Cardinals por 7-0 para el primer título de la franquicia.

Aproximadamente un año más tarde, esta vez en medio del lodo y una lluvia torrencial en Los Ángeles, Van Buren corrió para 196 yardas y los Eagles se impusieron a los Rams por 14-0 para convertirse en el primer –y hasta la fecha único– equipo en blanquear a sus oponentes en finales consecutivas.

Con los Tigers, Van Buren fue empleado primordialmente como un back bloqueador, hasta su campaña final, cuando lideró a la nación en anotaciones con 98 puntos, y corrió para 847 yardas.