Tatuajes de dragones, calaveras, símbolos religiosos, de ciencia ficción y de la mitología griega conquistaron la atención de los jóvenes en la primera exposición de tatuadores centroamericanos que se celebró este sábado en Nicaragua.

La feria, que reunió a más de 50 artistas de la región, trató de romper con el estigma de que las personas que se tatúan la piel son delincuentes o pandilleros, y presentarlo como una forma de expresión artística.

“El objetivo es promover el arte y que la gente se saque la idea de la cabeza que los tatuajes se hacen por vagancia”, dijo a la AFP el nicaragüense Jaime Paz, uno de los de los organizadores del evento que se desarrolló en el Centro de Convenciones Olof Palme de Managua.

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“El tabú de que es sólo para delincuentes está desapareciendo poco a poco. Eventos como estos ayudan a que la sociedad comprenda que esto es un arte”, coincidió el tatuador hondureño David Santos, mientras dibujaba una virgen en el brazo de un nicaragüense.

Costa Rica también “se ha ido abriendo mucho hacia la cultura del tatuaje. Todavía hay mucho tabú, pero ha ido disminuyendo”, agregó a la AFP el tatuador costarricense Chito Ko.

Para ko, “las perforaciones y los tatuajes son una forma de arte milenario”.

Según los artistas plásticos, la gente se hace grafitis en la piel para recordar a personas queridas, por superstición, para expresar con símbolos un sentimiento, o una causa, como la defensa del medio ambiente se representa generalmente con paisajes.

Mientras que las figuras de dragón y calavera buscan inspiran poder y miedo, explicaron.

“En Nicaragua, a los jóvenes les gusta tatuarse dibujos animados, bandas de rock y paisajes”, dijo el nicaragüense Francisco Miranda, de 22 años, quien llegó con varios amigos a la feria que fue amenizada con música rock y bailes folklóricos.

Para el artista nicaragüense Marvin Montoya, de 36 años, la exposición también “sirve para concientizar a la gente sobre el buen uso del tatuaje” para evitar la transición de enfermedades como la hepatitis y el sida.

“Es muy importante el aseo, usar agujas descartables, guantes nuevos”, recalcó mientras tatuaba a Crises, sacerdote del dios Apolo de la mitología griega, a un joven de 26 años que deseaba con la figura simbolizar a su padre.

bm