*Graco Pérez 2016-04-06

El Consejo de Seguridad de la ONU, en su Resolución 1566 del año 2004, define el terrorismo como: “cualquier acto destinado a matar o lesionar cuando su propósito sea intimidar a una población u obligar a un Gobierno o a una Organización internacional a realizar una acción o abstenerse de ella”.

El número de muertes registradas en 2014 por causa de atentados terroristas aumentó en 80% a nivel mundial en comparación con el 2013. El 58% de los ataques se llevaron a cabo con explosivos, 34% con armas de fuego, y 4% con una combinación de ambos. Según el informe “Global Terrorist Index”, el 78% de las 32,658 personas que fallecieron en 2014 por el terrorismo y el 57% de los ataques (13,370 en total), ocurrieron en 5 países; Afganistán, Irak, Nigeria, Pakistán y Siria. Boko Haram y el llamado Estado Islámico fueron los responsables del 51% de todas esas muertes.

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La mayoría de los ataques no se consumaron contra objetivos en occidente, sino en poblaciones musulmanas. Según un centro de investigación de la Universidad de Maryland, en los últimos 15 años, los atentados terroristas han pasado de menos de 2,000 a casi 14,000, y las victimas mortales se han multiplicado por nueve. En 2014, la tasa promedio de homicidios en el mundo fue de 6.24 muertes por cada 100,000 habitantes, mientras las muertes causadas por terrorismo fueron 0.47.

Lo anterior significa que ese año, por cada 13 homicidios hubo una persona asesinada por un terrorista. El 13 de marzo de 2016, murieron 19 personas en un atentado perpetrado por Al Qaeda en Grand Bassam, al sur de Costa de Marfil. El mismo día, murieron 37 personas por la explosión de un coche bomba que hizo estallar una facción radical del PKK en Ankara, Turquía. El martes 22, murieron 31 personas en dos atentados simultáneos cometidos en Bruselas, Bélgica, por el Estado Islámico.

El domingo 27 murieron 73 personas en un atentado perpetrado en Lahore, Pakistán, por un grupo Talibán que lo dirigió contra cristianos que celebraban la Pascua. Otro tipo de violencia cobra vidas en los siete países de Centroamérica. En 2015, se registraron alrededor de 18,800 homicidios, una tasa de 40.2 homicidios por 100,000 habitantes. En El Salvador, la Corte Suprema de Justicia estableció el 25 de agosto de 2015, que quedan comprendidos dentro del concepto de terroristas, grupos armados u organizaciones delictivas que tengan fines políticos, criminales, económicos o de otra índole. Ese año, su tasa de homicidios fue más alta que la de cualquier país de la región en los últimos 16 años (103). El mundo sufre las consecuencias del terrorismo, independientemente de la región y su enfoque. *Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos

El Consejo de Seguridad de la ONU, en su Resolución 1566 del año 2004, define el terrorismo como: “cualquier acto destinado a matar o lesionar cuando su propósito sea intimidar a una población u obligar a un Gobierno o a una Organización internacional a realizar una acción o abstenerse de ella”.

El número de muertes registradas en 2014 por causa de atentados terroristas aumentó en 80% a nivel mundial en comparación con el 2013. El 58% de los ataques se llevaron a cabo con explosivos, 34% con armas de fuego, y 4% con una combinación de ambos.

Según el informe “Global Terrorist Index”, el 78% de las 32,658 personas que fallecieron en 2014 por el terrorismo y el 57% de los ataques (13,370 en total), ocurrieron en 5 países; Afganistán, Irak, Nigeria, Pakistán y Siria.

Boko Haram y el llamado Estado Islámico fueron los responsables del 51% de todas esas muertes. La mayoría de los ataques no se consumaron contra objetivos en occidente, sino en poblaciones musulmanas.

Según un centro de investigación de la Universidad de Maryland, en los últimos 15 años, los atentados terroristas han pasado de menos de 2,000 a casi 14,000, y las victimas mortales se han multiplicado por nueve.

En 2014, la tasa promedio de homicidios en el mundo fue de 6.24 muertes por cada 100,000 habitantes, mientras las muertes causadas por terrorismo fueron 0.47. Lo anterior significa que ese año, por cada 13 homicidios hubo una persona asesinada por un terrorista.

El 13 de marzo de 2016, murieron 19 personas en un atentado perpetrado por Al Qaeda en Grand Bassam, al sur de Costa de Marfil. El mismo día, murieron 37 personas por la explosión de un coche bomba que hizo estallar una facción radical del PKK en Ankara, Turquía.

El martes 22, murieron 31 personas en dos atentados simultáneos cometidos en Bruselas, Bélgica, por el Estado Islámico. El domingo 27 murieron 73 personas en un atentado perpetrado en Lahore, Pakistán, por un grupo Talibán que lo dirigió contra cristianos que celebraban la Pascua.

Otro tipo de violencia cobra vidas en los siete países de Centroamérica. En 2015, se registraron alrededor de 18,800 homicidios, una tasa de 40.2 homicidios por 100,000 habitantes.

En El Salvador, la Corte Suprema de Justicia estableció el 25 de agosto de 2015, que quedan comprendidos dentro del concepto de terroristas, grupos armados u organizaciones delictivas que tengan fines políticos, criminales, económicos o de otra índole.

Ese año, su tasa de homicidios fue más alta que la de cualquier país de la región en los últimos 16 años (103). El mundo sufre las consecuencias del terrorismo, independientemente de la región y su enfoque.

*Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos